|
Alimento
para todos.
La Argentina es el
tercer productor y el primer exportador de soja en el mundo. Su alto valor
nutritivo inspiró a productores y organizaciones no gubernamentales
a implementar un plan para su incorporación en la ingesta cotidiana
Alguna vez, la Argentina llevó con honra el título de granero
del mundo. Fueron épocas en las que el trigo nacional capeó
el hambre dejado como macabra herencia por la guerra en Europa. Sin embargo,
y pese a que tanto torrente pasó bajo el puente de la historia,
aún hoy la Argentina produce materia prima como para alimentar
a más de 300 millones de personas en el mundo.
.
La Argentina es el tercer productor mundial (30 millones de toneladas
al año) y el primer exportador de soja. Todo indica que el año
próximo, y por primera vez en la historia, el Mercosur cosechará
más soja que los Estados Unidos, primer productor mundial de esa
oleaginosa.
.
Acaso sea ése el motivo principal por el que cualquier
persona medianamente informada que habite estas tierras califique de inconcebible
el hambre propio.
Esta comprensión del absurdo fue la que llevó a los productores
argentinos, junto con organizaciones no gubernamentales y alguna dependencia
oficial, a implementar el Plan Soja Solidaria, llevado a la práctica
por una enorme red de voluntarios en todo el país.
Comenzó como una idea llevada a la Asociación de Productores
en Siembra Directa (Aapresid), que más tarde se convirtió
en un plan cuyo eje es la donación de soja y los talleres de capacitación
para su uso y consumo.
Las razones de que la elegida fuera la soja y no otra legumbre
son elocuentes: aporta al organismo proteínas, grasas saludables,
vitaminas, especialmente las del grupo B, y minerales como calcio, hierro
y fósforo.
La soja tiene el doble de proteínas que la carne, cuatro
veces las del huevo y doce veces las de la
|