Informacion. Desnutricion Oculta.
 
 
Muchas veces, las apariencias suelen resultar engañosas


Según el investigador Uicich se puede parecer sano y no estarlo


Las carencias de nutrientes no siempre son evidentes

Para el investigador del Cesni Raúl Uicich un niño aparentemente sano y hasta gordito puede encubrir la deficiencia de algunos nutrientes, problema que se conoce como desnutrición oculta.

La anemia es el ejemplo más conocido. Aunque puede no manifestarse clínicamente y sólo es detectable por análisis de sangre, afecta varias funciones biológicas, entre ellas la inmunológica, la regulación de la temperatura corporal, la resistencia física y, en especial, la cerebral, que es la más conocida y preocupante en los niños más pequeños.

Uicich comenta que entre el 11 y el 17% de los niños argentinos tiene una talla inferior a la que debería tener según su bagaje genético. Y agrega que "la deficiencia de algunos nutrientes, como el zinc, ciertos aminoácidos y posiblemente el azufre y el calcio, se traduce, por caso, en la merma del crecimiento". El profesional aclara que se podría comparar el desarrollo de un niño con la construcción de un edificio. Si el cemento, el encofrado, la malla metálica, el camión hormigonero y los albañiles que deben esparcir el material no están presentes simultáneamente, la losa del edificio no podrá hacerse o será defectuosa. En el caso de los nutrientes podremos tener exceso de muchos, pero si alguno es deficiente, el crecimiento ocurrirá en la medida de éste, y el sobrante de los demás será eliminado y desaprovechado.

Sin extremos

Las carencias no necesariamente se observan clínicamente. No es necesario padecer escorbuto para sufrir déficit de vitamina C (casi el 50% de los niños argentinos no llega a la recomendación). La deficiencia de folatos no tiene que ser extrema para que las mujeres puedan tener hijos con defectos en el tubo neural o los adultos elevaciones de la homocisteína, que es tan riesgosa como el colesterol en la génesis de la arteriosclerosis. Ni hay que llegar a la ceguera para diagnosticar deficiencia de vitamina A (niños y adultos pueden padecer infecciones reiteradas y malformaciones intrauterinas por su carencia).

"Tampoco hace falta morir de un ataque cardíaco por ausencia de cobre, sino padecer una leve anemia que se confunde con la baja presencia de hierro; ni llegar al raquitismo para estar padeciendo desnutrición en calcio que se pagará en la adultez luego de la menopausia (osteoporosis), o con malformaciones fetales durante el embarazo (aproximadamente 30% de las embarazadas tiene baja vitamina D en Tierra del Fuego, disminuyendo la prevalencia hacia climas más cálidos).

La desnutrición oculta se evita con una adecuada alimentación. A ello ayuda el empleo de alimentos fortificados, diseñados según las necesidades de la población.

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